Edificio TRESCASAS

Con Florencia Vargas.

Fotografía Blackline producciones.

Un terreno mínimo (12×12) en esquina en una zona  que muta de la vivienda con suelo propio tradicional a una media densidad , tensionada por la cercanía del polo comercial de la calle Güemes.

La normativa , que viene en este caso, por detrás del impulso inmobiliario define una altura (5 pisos) que supera la capacidad edilicia del pequeño lote. La estrategia en relación a ese aspecto es forzar un piso alto de casi dos alturas de uso común como quincho que actúa como remate del edificio e incluye tanque de agua y otras instalaciones.

Así el edificio amplía su oferta de equipamiento , dejando la planta baja para el uso de estacionamiento.

La volumetría juega en el contraste con el plano “suelto” sobre la calle y envuelve el volumen más bajo donde se encuentran las 3 unidades de vivienda.

Las unidades de viviendas se consideras pequeñas casas en altura, con los siguientes aportes en ese sentido:

  • No hay hall común en la salida del ascensor ,sino que este lugar ya es propio de la vivienda (una cerradura magnética permite el uso del ascensor sin necesidad del palier común).
  • Esto permite la doble circulación, una más privada hacia los dormitorios, y otra más publica hacia el área publica, estar y comedor.
  • La cocina se considera como articulación entre estas áreas, conformando un espacio que se suma al área publica incorporando la mesa de comer a la isla de cocinar.
  • Las áreas públicas de la vivienda se proponen con grandes paños vidriados de piso a techo en tanto que los vanos que caracterizan circulaciones y cocina, ubicados sobre el filo exterior producen pequeños estantes en los antepechos, donde cada familia ubica su imaginario familiar.

La volumetría es una articulación entre los planos de fachada dejando la esquina como una sustracción donde aparecen balcones y en plan baja el acceso al hall.La primera unidad no tiene balcón, de modo que el acceso toma una doble altura exterior .

La imagen apela a planos tersos y austeros, de un monocolor que abarca todos los componentes de  la fachada, reforzando una austeridad que destaca la articulación de los volúmenes, relegando lo maquínico y lo estructural a un segundo plano.