Casa Rumenco III.

En asociación con M.Florencia Vargas.

Fotos: Federico Cairoli

Esta casa intenta construir un discurso en base a una dialéctica entre normas urbanísticas y reglamentaciones internas, aspiraciones y realidades de los usuarios a partir de una mirada arquitectónica atenta y austera.

Este entrecruzamiento de temas generan una realidad que se aleja de la ilusión del modelo de ciudad jardín. Si pensamos que el desarrollo de estos barrios cuadriplico su número en 10 años, con la consiguiente aparición de este tipo de urbanización en ciudades como Mar del Plata, donde el paradigma de ciudad jardín es una cuestión fundacional.Así la casa, a pesar de ser aislada (perímetro libre) , apuesta fuertemente a la creación de un interior resguardado por la forma de “L” de la casa, Solo unas pequeñas perforaciones controladas caracterizan los frentes a la calle , destacándose el uso de la piedra para acentuar esa disimilitud entre el interior abierto y el exterior(calles ) cerrado.

El enlace entre las decisión a nivel urbano de consolidar un tipología en L generado por un volumen en dos alturas paralelo a una de las calles y otro, en una planta, girado respecto a este , pero paralelo a la otra calle ; y la decisión de cualificar ese enlace con las cualidades expresivas de la piedra (común en esta zona) y la pureza del revoque haciendo de cada encuentro una pequeña anécdota, incorporando en pocas dosis la aparición de la estructura resistente ,que donde aparece es metálica , de sección minina.

Esta construcción pretende desarrollar un marco de relación entre el paisaje suburbano, y las necesidades y sueños de la gente que la habita. Esa relación se resume en el espacio público de la casa que es conformado como un «ojo» que mira al patio y la buena orientación, pensando en la continuidad interior-exterior como paradigma.

La materialidad constructiva es una mono piel de revoque blanco  apoyada en una basamento-muro de piedra . Este último se pliega hacia el patio interior, como un velo que integra el servicio de la casa y vuelve a penetrar en la casa atravesando la galería –parrila y entrando en el estar comedor.

Una característica particular planteada por la familia, era la indefinición del uso posterior de la casa. Tal vez casa de veraneo, casa de alquiler ocasional, o de fines de semana.  Esta indefinición en el programa se tradujo en unas pocas decisiones claras ,que el uso de la casa fuera evidente para cualquier usuario, que sus dimensiones permitieran variedades de posibilidades ,pero que a su vez su funcionalidad no se viera afectada.

El respeto a los requerimientos del cliente, compartir sus dudas y transformarlas en posibilidades es la dialéctica que esta casa busca reflejar.